Consumidores cautivos

Ser consumidor en México significa tener que aguantar todo tipo de abusos y estar prácticamente en la indefensión total. En muchos sectores de la economía estamos sometidos al capricho de grandes empresas, sin tener alternativa alguna a nuestro alcance.

Según datos de la Comisión Federal de Competencia (CFC), más del 30 por ciento del gasto de los hogares va a mercados en donde la competencia es escasa o nula, y acabamos pagando hasta un 40 por ciento más de lo que deberíamos. En total, más de una décima parte de nuestro ingreso se lo regalamos de forma indebida a estas empresas.

La falta de competencia está presente en sectores fundamentales para nuestro desarrollo económico: petróleo y sus derivados, electricidad, gas, telefonía fija y celular, televisión (y telecomunicaciones en general), cemento, servicios financieros, transporte, y un larguísimo etcétera.

En este país vivimos en un capitalismo bananero: existen agentes económicos con una posición privilegiada, que no están sujetos a la competencia y tienen un mercado cautivo que explotan a su antojo. Tienen a los consumidores a su disposición ante la ausencia de alternativas.

Limitar estos privilegios ilegítimos se traduciría en un ahorro importante para millones de ciudadanos, y por tanto en un aumento significativo de la riqueza nacional. La ausencia de alternativas afecta directamente a nuestro bolsillo. Una mayor competencia impulsa el crecimiento económico y el empleo, reduce los precios en beneficio del consumidor y estimula a las empresas a innovar.

Sin embargo, la responsabilidad de que estemos en dicha situación no hay que buscarla en estas grandes empresas. Por el contrario, hay que poner la lupa en quien lo permitió (y lo sigue permitiendo): nuestras autoridades. Es indispensable acotar los nexos y las complicidades que tienen algunos funcionarios públicos con estos grupos. Hay que fortalecer a los órganos reguladores y sus facultades sancionadoras. Y sobre todo, hay que impulsar una mayor transparencia.

Pese a lo que podría parecer, no todo está perdido. Un tímido viento de cambio comienza a soplar a favor del consumidor. Recientemente el Poder Legislativo aprobó una reforma que permitirá el ejercicio de acciones colectivas (es decir, la posibilidad de que grupos ciudadanos entablen procesos colectivos en defensa de sus intereses). También se está extendiendo el debate sobre la importancia de una mayor competencia, al grado que recientemente el Presidente Calderón envió al Congreso una iniciativa sobre el tema, muy bien recibida por los legisladores y por la opinión pública.

A pesar de todo, en esta materia, el mayor daño para la economía nacional viene directamente del Estado. Seguramente el caso más pernicioso es el de los dos monopolios públicos de energía: Pemex y la CFE. Estas dos empresas son el ejemplo perfecto de la ineficacia. Nuestra compañía eléctrica “de clase mundial” provoca pérdidas a los sectores industriales y de servicios –por problemas relacionados con la calidad y los cortes en el suministro— cercanas a los 150 mil millones de pesos anuales (Excélsior, 3/09/2009). Además, estos industriales afirman que si les permitiera generar su propia electricidad se podrían ahorrar hasta un 30 por ciento de lo que pagan.

¿Quién se atreve a ir en contra de estos poderes?

Como consumidores debemos exigir la apertura inmediata a la competencia.

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Acerca de José Carbonell

Abogado y Politólogo. Master en Políticas Públicas, The Johns Hopkins University-UPF. Candidato a Doctor en Ciencias Políticas y Sociales (Universitat Pompeu Fabra). Candidato a Doctor en Economía Pública (UNED). Profesor de la Facultad de Derecho UNAM. Consultor.
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6 respuestas a Consumidores cautivos

  1. Bárbara dijo:

    No solamente estan los monopolios de telefonías también estan los temas del transporte cada día son más tramos carreteras operados por ICA y CARSO y desafortunadamente nadie los regula; pagamos cuotas elevadisimas por carreteras en reparación eterna y por último las aerolíneas retrocedimos un paso cuando se empezaron a perder aerolineas o gastamos más tiempo y dinero en transportarnos. Así como atrapados estamos.

  2. Alejandro Valenzuela Roca dijo:

    Y ni se diga de las tiendas de pueblo que tranquilamente aumentaban a lo loco los precios de la tortilla en detrimento de gente con poquísimos recursos, que son consumidores cautivos por la imposibilidad de desplazarse a un lugar más grande donde haya más competencia de precios, según leí en las noticias hace tiempo.

  3. Alejandro Valenzuela Roca dijo:

    No solo a merced de las grandes empresas, a nivel tiendita hay muchísimas tranzas, tuve experiencias muy malas con algunas de las “tiendas” de la famosa Plaza de la Computación en la Ciudad de México, al grado que ya no considero que el ahorro de comprar ahí sea suficiente incentivo respecto a comprar el mismo objeto en empresas grandes que por lo menos si respetan las garantías.

  4. leytitta dijo:

    En nuestro País, con la incipiente y errática democracia no se puede hacer nada, los partidos en el poder se rasgan las vestiduras defendiendo la soberanía de México con respecto a Pemex y LyF y que no se puede dar a particulares mexicanos o extranjeros porque tendrían injerencia en nuestra vida política y social. Mientras los sindicatos y sus dirigentes tienen cuentas en dolares fuera del País, con pérdidas multimillonarias para estas paraestatales, si estvieran en manos de del gobierno y de particulares, las pérdidas y daños serían menores. Y crecería México y poder empezar a ser independientes.

  5. Carlos Moreno dijo:

    Telcel tiene competencias serias como Movistar

    Nextel, Iusacel, Telmex tiene al Yoo que le esta
    Pegando bastante en sus clientela, los verdaderos problemas para este pais
    Son CFE y PEMEX, principalmente esta ultima q aparte de ser una verdadera mina de oro para
    Algunas familias de la clase politica aparte de ultrajar el bolsillo de los mexicanos, eso pienso.

    • Luis Fernando dijo:

      Carlos

      Los monopolios públicos son permitidos ennuestro país por el sistema de economía mixta y por ende por la ley, ya que fueron logros de la revolución mexicana, sin embargo, tienes razón en cunato a que benefician a una familia política… A la que se benefició con la revolución mexicana y que nos gobernó todo el siglo pasado, el país ha cambiado y por lo tanto nuestro sistema jurídoco y económico también, pero… ¿Necesitamos otra revolución para cambiar de manos los beneficios económicos, como lo ha demostrado nuestra historia?

      Saludos

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